Es una enfermedad contagiosa producida
por un virus (adenovirus canino tipo 1). El virus puede
vivir durante meses a temperaturas inferiores a 5 grados
centígrados.
Algunos de sus síntomas son: fiebre, vómitos,
diarrea, dolor de abdomen, secreciones nasales, conjuntivitis
y falta de apetito.
Se puede propagar a través de la orina, excrementos
y saliva de animales infectados. También por contacto
con suelos y objetos contaminados.
En cachorros es muy peligrosa y éstos pueden morir
en pocas horas. Lo mejor es aislar a los animales enfermos.
La mejor prevención es la vacunación de
los perros.