Es una enfermedad producida por bacterias,
que puede afectar al hombre.
Afecta al hígado y al riñón. Los
perros afectados pueden eliminar gérmenes de la
enfermedad a través de la orina.
Algunos de sus síntomas son: fiebre, dolor de abdomen,
sed extrema, vómitos y diarreas sanguinolentas.
Los perros que no están vacunados pueden morir
muy rápidamente.
Se trasmite principalmente a través de roedores
y otros mamíferos infectados.
Las vacunaciones periódicas preventivas muestran
ser eficaces, debido a la disminución de la enfermedad
en los últimos años.