Es una enfermedad muy grave producida
por un virus que afecta principalmente a los cachorros
sin vacunar, aunque los perros pueden verse afectados
a cualquier edad. Produce gastroenteritis hemorrágicas
con resultado mortal.
Se contagia por contacto con animales, suelos, heces u
otros objetos infectados. Es un virus muy resistente a
los desinfectantes y un lugar infectado puede permanecer
así durante meses e incluso años. Por tanto,
la mejor prevención es la vacunación.