Son insectos de pequeño tamaño
que se refugian en las zonas con pelo de los perros, donde
desarrollan su ciclo vital. El perro infectado por piojos
presenta caspa y liendres adheridas a los pelos. Las hembras
ponen los huevos, que son de color claro y fáciles
de ver, cerca de la raíz del pelo.
Producen molestias, en forma de picores, al perro y pueden
transmitirle ciertas enfermedades.
Se propagan principalmente a través del contacto
con animales infectados.
Una buena medida preventiva es la limpieza y desinfección
con polvos, lociones o sprays insecticidas, de los lugares
donde habita el perro. También, dando baños
antiparasitarios periódicos al perro