Es una enfermedad de la piel que se produce
por hongos que se alimentan de queratina.
Es más frecuente en perros jóvenes que no
han desarrollado totalmente sus defensas y en animales
enfermos, malnutridos y con pocas defensas.
Las manifestaciones de la enfermedad son muy diversas
dependiendo del dermatófito causante de la tiña.
Se transmite principalmente por contacto directo con perros
u otros animales infectados. La infestación puede
ser generalizada, pero es más frecuente que se
produzca de forma local.
La mejor prevención es la limpieza y desinfección.
Se debe aislar al perro hasta que esté totalmente
curado, ya que es una enfermedad muy contagiosa.
El tratamiento se puede hacer bañando al perro
con enilconazol.